lunes, 7 de agosto de 2017

SENTIDO COMÚN PARA ACTUAR


Por fiiiiiiin es lunes. (infine è Lunedi)

Porque lo que muchos llaman ahora inteligencia emocional tan solo es sentido común.
Atendiendo a la definición de las personas que acuñaron este término, inteligencia emocional, entenderemos que no es más que una forma de actuar cabal y sincera.
Daniel Goleman definió la inteligencia emocional como: la capacidad del ser humano para sentir, entender, controlar y modificar estados anímicos propios y ajenos. 
Esto que muchos consideran una habilidad no es más que un poco de lógica aplicada a las personas. El problema surge porque esto en realidad es muy práctico y aplicable pero inmedible, por lo que es complicado establecer varemos que nos indiquen hasta donde debemos seguir o cuando debemos parar.
Si bien Goleman se esfuerza por dejar claro que la inteligencia emocional no da la felicidad, lo que si te puede trasladar es una cierta tranquilidad, con uno mismo y con los demás.
En esa línea el sentido común suele ser mencionado como una capacidad natural de las personas que implica sus conocimientos, creencias que ellos consideran sensatas y equilibradas, o lo que es lo mismo nuestra capacidad para juzgar los acontecimiento de forma razonable, es decir, estableciendo un equilibrio que no perjudique a nadie. Esto implica conocer las cualidades de los demás o las nuestras mismas y aplicar sobre ellas, aunque lo que no queda claro es dónde están las líneas que no se deben traspasar.

Y esa es la razón por la que muchas veces erramos en nuestros comportamientos racionales-emocionales, que a pesar de que nuestra intención es buena y nuestro pensamiento positivo al máximo, el resultado que se obtiene es el contrario al deseado.
En el tratamiento de la inteligencia emocional por nuestra parte debemos establecer un juicio de valor basado en nuestras percepciones, nuestro conocimiento y seguir las conclusiones a las que llegamos basado en nuestra lógica, que no es otra cosa que es ordenar nuestras ideas, o sucesión de hechos, de forma coherente y sin contradicciones.
Si consideramos que alguien está mal o necesita ayuda, actuaremos de una forma, y si juzgamos que no lo está pues actuaremos de otra forma. Esto aplica también a nosotros mismos.

Por eso, siguiendo este criterio será mas certero si ordenamos las ideas o acontecimientos, establecemos un juicio de valor y aplicamos nuestro propio sentido común para actuar en uno u otro sentido. Y si lo hacemos de forma sincera siempre será positivo.
Genial. Por fin es lunes. Buena semana con sentido común.

OP


lunes, 31 de julio de 2017

PIENSA DESPACIO Y ACTÚA DEPRISA


Por fiiiiiiin es lunes. (eia ka mea hope, i keia la o ka Poakahi)

No es el trabajo el que hace grande al hombre, sino la forma de hacerlo, su actitud.
Esto es una realidad. Cuántas veces hemos andado un poco más para ir a tomar un café en el bar que nos cae bien el camarero porque en el otro, el que nos pilla más cerca, nos atienden siempre con mala cara. Y esto si hablamos de un sencillo café, no te cuento cuando se trata de algo más importante.
Pues bien, las empresas aún eso no lo entienden. Siguen gastando una millonada en locales espectaculares, en decoración, en publicidad … y muy poco en las personas que nos atienden. Todavía nos seguimos encontrando en numeroso lugares de cierto renombre a empleados que no están a la altura para hacer de su servicio, una gran experiencia para los clientes. Y nuestra experiencia como clientes es lo que nos hace decantarnos en uno u otro sentido ante la disyuntiva de una elección, por lo que si no nos gusta la persona, no nos gustará el sitio.
Pero de esto no solo tienen la culpa las empresas. Nosotros somos ya mayores y debemos de comportarnos y actuar de una u otra forma cuando interactuamos con otras personas, especialmente si se trata de clientes. Lo de la formación en las empresas es claramente una necesidad. Las personas necesitamos aprender pero … hay una cosa fundamental que parte de nosotros mismos y es: nuestra actitud.
Tener una actitud positiva antes los demás salva negocios, matrimonios, amistades, familias e incluso vidas. Y eso solo puede partir de uno mismo.
Pero todo esto no se improvisa. Todo ello requiere un tiempo de planificación previa, de meditar las cosas para luego ponerlas en práctica e ir corrigiendo información y aprendiendo de nuestro errores.

Como dijo Fernando el Católico: “Has de pensar despacio y ejecutar presto, no es segura la diligencia que no nace de la tardanza” que viene a decir algo así como: piensa tranquilo y actúa deprisa, no es nada seguro cuando actúas de forma impulsiva y rápida sin haber pensado y meditado previamente durante un tiempo.

Pues nada, a pensar en como nos comportamos con los demás.
 Genial. Por fin es lunes. Pensando en mis cosas.

OP


lunes, 24 de julio de 2017

TU ENCANTO OCULTO


Por fiiiiiiin es lunes. (Τελικά είναι η Δευτέρα)

¿Cuál es mi mejor atractivo?
Puede que la pregunta no esté formulada correctamente pero es que necesito saberlo…. No es fácil de responder, son demasiados jajajaja. Y no me estoy refiriendo a nada físico.

¿Mi mayor encanto? Creo que mi atractivo (y no lo dice mi madre) radica en que soy un gran observador práctico. Mi objetivo personal siempre es alcanzar la excelencia con cada persona dándole a cada uno lo que necesita. Y para ello debo observar a cada persona como es en realidad hasta tener un mapa de cada uno.
Dar a cada uno lo que necesita no es fácil. Al contrario muchas veces es muy complicado porque confronta con mis propios intereses, pero, eso es lo que creo que me hace ser YO mismo. Yo siempre lo intento y siempre consigo, en mayor o menor medida, aportar mi valor práctico a las personas.

Sí. Todos tenemos un encanto más o menos oculto que a veces aflora, y digo a veces, porque en muchas ocasiones las personas más cercanas haciendo valer su juicio nos marcan bajo su subjetiva visión. Me estoy refiriendo especialmente a la familia. Hay ocasiones en las que, personas con un encanto natural, han sido literalmente mutiladas vehementemente en su educación porque sus padres, hermanos, tíos … consideraban que esa forma de ser o de comportarse “no era la más correcta” y eso… eso nos marca toda la vida.

Cada uno tiene que saber cual es su encanto natural y fomentarlo al máximo. En la familia, con los amigos, en el trabajo, en todos aquellos ámbitos en los que cada uno sabe moverse como pez en el agua para avivarlo y expresarlo. Y de forma particular el objetivo es dejar siempre nuestra impronta en todo lo que hacemos por sencillo o simple que sea.

No hacerlo es ir contra natura y nos irá mal para con nosotros mismos.

Descubrir cuál es tu encanto personal, tu encanto oculto, te hace ser una persona más plena, más feliz, más valorada y por ende, más atractiva hacia los demás.
Y si no eres capaz de verte a ti mismo, obsérvate desde fuera. Cómo actúas, cómo te relacionas, cómo eres y … como siempre has sido. Escucha a los que te rodean porque seguro que en más de una ocasión te lo han dicho.

Mejora tu propia vida, mejora tu existencia, mejora para los demás pero desde dentro y solo siendo tu mismo.

Genial. Por fin es lunes. Encantado y sin ocultarlo.
OP


lunes, 17 de julio de 2017

SANA AMBICIÓN


Por fiiiiiiin es lunes. (अंत में, यह सोमवार है)

No es avaricia. Es empeño. No es codicia. Es crecimiento.
En numerables ocasiones me he encontrado con gente diciendo que la ambición es insana. Que produce efectos nocivos y causa mucha frustración.

La ambición no es crecer a toda costa. No es un deseo ciego e irrefrenable por obtener más riqueza.
Una persona ambiciosa requiere de un objetivo motivador que le sirva de motivación en la adversidad, que le permita superar obstáculos. No se puede conseguir nada en esta vida, si no tienes un deseo claro para lograrlo.
La ambición es tan solo un deseo por alcanzar algo grande para nosotros, el deseo de superarse y llegar aún más lejos. Motivación, determinación y perseverancia.

La ambición es el motor del emprendimiento, y quien llega lejos es porque es ambicioso. Y no solo es cuestión de dinero. Estamos hablando de todo tipo de récords alcanzados por hombres.
La ambición es pues una ayuda para conseguir lo que ansías sin perjudicar a nadie, y en muchos casos beneficiando a muchos otros.
Un proyecto ambicioso es algo grande, ¿por qué ha de ser algo malo cuando hablamos de nosotros mismos?
Entendamos pues que ser ambicioso es algo necesario en nuestra vida, siempre que queramos alcanzar alguna meta y superarnos a nosotros mismos. Y si para ello debemos evitar equívocos hablemos de sana ambición, como eufemismo para aquellos que siguen confundiendo esta palabra.

 

 Como dijo Salvador Dalí: “La inteligencia sin ambición es como un pájaro sin alas”.
 Genial. Por fin es lunes. Con empeño y ambición.

OP


lunes, 10 de julio de 2017

LA BUENA VOLUNTAD

Por fiiiiiiin es lunes. (Azkenean, astelehena da)

No es efectivo pensar que todo es bueno o malo sin ningún tipo de limitación. Todo lo que hacemos, todo, está supeditado a una fuerza “suprema” que es lo que hace que nuestras acciones tengan un enfoque más humano, mas respetuoso y de forma inducida mas plausible.

En innumerables aspectos positivos de nuestra vida la fortuna no es otra cosa que una concatenación de acciones que nos conducen inexorablemente hacia un estadio en el que se forja nuestro carácter, y todo ello deriva de forma directa sobre nuestra propia tranquilidad, nuestro equilibrio emocional y nuestra personal felicidad.
Sentirse satisfecho de tus acciones puede ser muy favorable para tu propio yo, pero no es en sí un coeficiente medible que podamos registrar para autovalorarnos.
Actuar con control y mesura, de forma reflexiva tampoco nos asegura un alto valor como persona. Sí nos puede hacer menos erráticos y sin la buena voluntad actuando como fuerza de equilibrio, nuestras buenos desarrollos puede volverlos indignos y peligrosos, no ante nuestros ojos, pero si ante los de los demás.

Como dijo el filósofo Kant: “La buena voluntad no es buena por lo que efectúe o realice, no es buena por su adecuación para alcanzar algún fin que nos hayamos propuesto; es buena por el querer, es decir es buena en sí misma.”

Actuar de buena voluntad nos da ese poder “supremo”, que nos es otra cosa que nuestro propio control, ante todo tipo de situaciones, incluso cuando esas se tornan en malas. La buena voluntad nos da el poder para solventar y volver en positivo para nosotros mismos cualquier tipo de contexto que nos pueda resultar desapacible, porque la buena voluntad es un valor, que no se puede sumar pero que tampoco nos pueden restar.

La buena voluntad es querer hacer bien las cosas. Es una algo interno, esa fuerza interna sobre la que nosotros mismos mandamos y que se traslada siempre, aun cuando el azar no acompaña.
 Genial. Por fin es lunes. Voluntarioso.

OP


lunes, 3 de julio de 2017

LA SERENIDAD SE APRENDE

Por fiiiiiiin es lunes. (Postremo illud Lunae)

Dice un dicho proveniente del latín “malum solum esse insipientem” (el malo o el que obra mal solo lo hace porque no lo sabe). El miedo nos domina en demasiadas ocasiones por lo que no somos cien por cien dueños de nuestros actos. Mantenerse sereno es básico en situaciones complicadas y tensas. Esa calma nos puede dar más de una alegría o dicho de otro modo, evitarnos algún problema futuro.
Cuando tenemos miedo sale nuestro “niño” interior y nos volvemos más creativos, más inseguros y menos reflexivos, más impulsivos.
Muchas veces nos enfrentamos a situaciones que se escapan de nuestras manos y nuestra reacción sueles seguir un patrón de conducta: primero miedo, luego defensa, finalmente ataque. Todo esto en cuestión de segundos por lo que es fundamental saber controlase. Mantenerse calmado, mantenerse sereno.

¿Y esto cómo se consigue? pues como la mayoría de las cosas: practicando.
Si bien es verdad que no podemos planificar situaciones fortuitas pero… si podemos preparar situaciones imprevistas. Es como un juego, muchas veces pienso ¿y si me ocurriera esta situación a mi cómo reaccionario yo? Puede ser algo que le haya ocurrido a otra personas, o bien me anticipo a situaciones a las que tendré que enfrentarme. Si tengo que hablar un tema delicado, complicado o áspero con alguna personas, sea quien sea, me preparo las posibles situaciones, en diferentes escenarios, a la que me tenga que enfrentar. Posibles, contestaciones, posibles preguntas … visualizar esas situación anticipadamente para entender cual podría ser mi reacción más óptima.
De esta forma se rebaja el nivel de tensión, el miedo desaparece y trasmitimos mayor seguridad. Es como cuando nos preparamos un trabajo, una presentación, un examen… a conciencia. El resultado será el que será pero nuestro sistema nervioso se altera menos.
Esa seguridad, esa calma, esa serenidad se aprende.
Hay una frase del escritor Antonio Gala que lo resume muy bien cuando le preguntaron si aspiraba a conseguir la felicidad el contestó: “no aspiro a la felicidad, sino a la serenidad. La felicidad es un don, pero la serenidad es un aprendizaje”. Por lo tanto: la serenidad se aprende.

Genial. Por fin es lunes. Sereno.

OP


lunes, 26 de junio de 2017

TU MANO DERECHA NUNCA TE DARÁ UN PUÑETAZO

Por fiiiiiiin es lunes. (סוף סוף זה יום שני)
                          
Es evidente que nos complicamos la vida en exceso. Damos más importancia a lo que otros piensan de nuestros temas que la que nosotros mismos le damos. Nos dejamos influenciar en exceso por comentarios, modas o tendencias. En muchas ocasiones nuestros criterio no se puro cien por cien, sino que está muy sesgado y condicionado.
Y si estamos sesgados o condicionados es complicado que alguien confié en nosotros. Y cuando hablo de confianza me refiero a confianza profesional. ¿A quien le dejarías todo lo tuyo, especialmente todo los más importantes, con los ojos cerrados?... complicado eh?.
Si te viene alguien a la mente rápidamente es porque confías plenamente en esa persona. Esa es tu “mano derecha”.
Mucho de las personas que tienen importantes responsabilidades confían, delegan, ceden parte de su responsabilidad en su “mano derecha”, personas de máxima confianza. Hay que entender que esas confianza no surge de un día para otro. Tampoco se puede comprar. Es algo que nace y que hay que estar cultivando durante mucho tiempo. Es bidireccional. Uno confía en alguien porque resulta de confianza. Nosotros proyectamos confianza siendo honestos, íntegros, sinceros y lo más importante: coherentes, es decir, decir y hacer lo mismo que se piensa (aquí quedarían excluidos de facto los políticos … jajajaja).

Y ¿cómo reconocer a tu mano derecha? Un buen comienzo es hacer como Mark Zuckerberg (creador junto con otros de Facebook) que solo contrata a gente para su equipo, aquellos con los que él le gustaría trabajar. Es bueno. Sí tu quieres trabajar con alguien es porque esa persona representa algo interesante para ti. De ahí a confiar en ellos es otra historia, pero es un buen comienzo.

Ser la mano derecha de otra persona por el contrario requiere altas dotes de humildad, para por lo habitual, estar en un segundo plano por debajo de los verdaderos “protagonista” o responsables. Grades dotes de empatía (saber ponerse en el lugar del otro) y coherencia, decir y hacer siempre lo mismo. Sincero, valiente. De pensamiento flexible y cierta abnegación. Y lo más importante lealtad. Eso es una persona de confianza plena porque tu mano derecha nunca te dará un puñetazo.
Nadie puede llegar lejos si no tiene a lado un apoyo (un cura, un coach, un colaborador, un asistente, o un director general competente si eres el dueño de la empresa, o una mano derecha). Sí lo encuentras el triunfo está asegurado.

Todos lo necesitamos. Todos podemos serlo de alguien. Solo hay que entender cuál es tu sitio.

Genial Por fin es lunes. Ambidiestro total. Con dos manos derecha.

OP